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¿Por qué a los japoneses les gusta el flamenco? Ni el catedrático coriano Juan Manuel Suárez Japón, ni la periodista japonesa Kyoko Shikaze dieron la respuesta definitiva. Pero la cuestión desencadenó interesantes reflexiones de ambos ponentes a modo de introducción del Acto Oficial 150º Aniversario España-Flamenco-Japón, organizado por la Fundación Cristina Heeren en su sede de Sevilla el pasado jueves 3 de mayo de 2018, con la colaboración de la Embajada de Japón en España.

Tras las palabras de bienvenida de Cristina Heeren y del cónsul general honorario del Japón, José Japón Sevilla, dio inicio la doble conferencia "El flamenco y Japón", moderada por Pepa Sánchez, directora académica de la Fundación Cristina Heeren. Suárez Japón, distinguido con la Orden del Sol Naciente y descendiente de la expedición de Hasekura, combinó el marco histórico que, allá por los años 20 del pasado siglo, propició el desembarco del flamenco en el país nipón, con lo aprendido de sus muchas conversaciones con los artistas flamencos que han actuado en Japón, las más recientes, las mantenidas hace apenas unos días con Manolo Sanlúcar y con Manuel Morao. A su juicio, el japonés se caracteriza por su curiosidad, "por ir detrás de sus sueños y sus vocaciones", por el respeto a los "tesoros vivos" y, sobre todo, "por una sensibilidad especial".

Shikaze, por su parte, ofreció detalles concretos sobre la llegada de las grandes compañías de flamenco a su país, el número de academias y estudiantes de flamenco en Japón, y su propia percepción sobre por qué les gusta el flamenco. Y expuso hasta cinco hipótesis: el carácter japonés, el origen asiático, la expresión de los sentimientos, la teoría de Pericón del barco que llegó a Cádiz... Y, con su guasa trianera (pues aquí reside desde hace treinta años), apuntó que "nunca dijo de dónde venía: a lo mejor venía de Japón". Aunque en la quinta, concluyó: "El flamenco es un arte universal y, como decía, Suárez Japón, si tienes un poquito de sensibilidad, llega y punto". 

La prueba estaba a la vuelta del documental "Carmen" sobre la estudiante de cante hispanojaponesa Carmen Kobayashi, 2º Premio del "Certamen de Cortometrajes Japón y España, 150 Años": en la especial actuación que ofrecieron los alumnos japoneses del Curso Flamenco Anual 2017/2018 (formación que ya han recibido 250 alumnos nipones en la escuela desde su apertura en 1996), junto a algunos de sus compañeros españoles. La apertura de la gala la protagonizó la guitarrista japonesa Yuna Akutsu, de 19 años de edad, quien, arropada por sus compañeros Alec Willis y Jonny Goldie, interpretó la guajira de su maestro Niño de Pura.


A continuación, bailó por soleá Tomoko Sueki junto al guitarrista Mao Kitagishi y los cantaores Tomás García y Sebastián Vilches. Ambos artistas, que estudian con "Beca Acciona" ganada en los Concursos Talento Flamenco, ofrecieron un mano a mano por cuplés con Hiroyoshi Suzuki al toque. Creatividad y personalidad se unieron en las originales bulerías compuestas por Rin Kato, que acaba de lanzar disco en su país, con la bailaora Momoe Kobayashi. Madona Oshiro abrió el fin de fiesta por tangos, al que se sumaron Kenta Funakoshi a la guitarra, Carmen Kobayashi al cante y Noriko Shimabukuro al baile, junto a todos los jóvenes artistas de España y Japón que celebraron un hermanamiento cultural tan inexplicable, como profundo.   


ÁLBUM DE FOTOS

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Acto Oficial 150 Años España-Flamenco-Japón en la Fundación Cristina Heeren

Fotos © Silvia Calado/ FlamencoHeeren.com

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